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descuidos, piezas sueltas

Fernando Soriano. Descuidos, piezas sueltas

There is no there, there. Gertrude Stein Silva Ahí fuera no hay nada, excepto un bosque de palabras aplastadas, deformes, primitivas, astadas y velludas, palabras crueles y feroces, con espinas y garras que destrozan. ¿Entonces? Salir a la fuga sin saber dónde. Ir en busca de nada. Someone says yes to it. Janet Malcolm Negar …

La maquina se para_ Foster

La Máquina se para I

(Publicamos este cuento gracias a la generosidad de Ediciones El Salmón, que nos ha cedido la posibilidad de reproducir aquí su magnífica edición y traducción). I La aeronave Imaginad, si podéis, una habitación pequeña, de forma hexagonal como la celdilla de una abeja. No la ilumina ni ventana ni lámpara, pero está llena de una …

Dave Mckean

Salvador Pérez Dueñas. Desoye la rutina, redime tu barbecho

VAMPIRISMO CONTEMPORÁNEO. Los documentos aquí expuestos fueron hallados dentro de un cartapacio junto a otras pertenencias el día que el último descendiente de la familia Harker fue incinerado por expreso deseo en el año 2015. CARTA PÓSTUMA DEL DOCTOR VAN HELSING A LOS DESCENDIENTES DE LA FAMILA HARKER. Queridos Harker: A pesar de que hace …

La maquina se para_ Foster

La Máquina se para II

(Publicamos este cuento gracias a la generosidad de Ediciones El Salmón, que nos ha cedido la posibilidad de reproducir aquí su magnífica edición y traducción). II El Sistema de Reparación Vestíbulo, ascensor, vía férrea subterránea, andén, puerta corredera: invirtiendo todos los pasos de la partida, Vashti llegó a la habitación de su hijo, que era …

La maquina se para_ Foster

La Máquina se para III

(Publicamos este cuento gracias a la generosidad de Ediciones El Salmón, que nos ha cedido la posibilidad de reproducir aquí su magnífica edición y traducción). III Los Desahuciados Durante los años que siguieron a la evasión de Kuno se produjeron en la Máquina dos acontecimientos importantes. Aparentemente fueron revolucionarios, pero en ambos casos los espíritus …

Francisco Silvera. El gato feliz y otros relatos

El gato feliz El grito del gato se parecía tanto al de un niño que le hizo brotar unas risas, por la confusión inesperada: eso no entraba en sus espectativas. Le había puesto el hierro al rojo en la panza y el pelo y la carne chisporrotearon con un husmillo desagradable y un tufo que …

Juan Peregrina. Seamos el poder, dijo una niña

Para Ana Villalobos I Al final del principio el recuerdo no era lava como previmos: la memoria fue obra menor, desquicie de mal gusto, arroba de vino mal pisado. Ya decían: al final de lo que hubiera sido un buen principio el cristal atraviesa el alma. Como al principio.   II Cuando descubrimos el mundo, …

María del Carmen Martínez. Huérfanos de los hijos ajenos

Imposible ser docente sin un imaginario, consciente o inconsciente, que dote de sentido nuestra labor. Y su expresión no es única. Es tan plural y rica como la experiencia que arrastra, que nombra y con la que sueña. Tenemos el placer de publicar aquí, una bella manifestación de ese imaginario, debida al corazón y la …

Begoña Callejón. La afonía me mantiene erguida

ESTÁIS MUERTOS, ESTÁIS EN EL ESPEJO   El reflejo hace tintinear las hojas del otoño. Estáis muertos. Estáis muertos porque acariciáis a la muerte en el espejo. Vuestras falanges se agarran a sus cabellos como si se tratase de campanas fúnebres. Estáis muertos. Fingís que respiráis, que vuestros ojos aún pueden derramar lágrimas. La vida …